2 de novembre del 2026

Dificultades en la vida diaria

 


https://revistapersonae.com/miscelaneo/procrastinacion/

Hoy voy a empezar un nuevo articulo sobre un tema que creo que es muy común entre las personas que tenemos trastorno mental pero muy poco hablado. Es la dificultad que tenemos en empezar las tareas cotidianas. Como vestirnos, no la acción de vestirnos, sino decidir que ropa ponernos, ducharnos, hacer la comida, limpiar la casa, etc. Tareas que, a simple vista, no requieren de ninguna dificultad, pero se nos hacen un mundo. En cambio, otras habilidades mucho más complicadas no tenemos ninguna resistencia. Ese tipo de tareas, aunque parecen sencillas, requieren de un esfuerzo mental, que puede ser enorme cuando vivimos con un trastorno mental. No son tareas automáticas, requieren un enlace de decisiones, organizarse, iniciar acciones, mantener la atención y terminarlas. Y cuando estos procesos están alterados, una tarea de solo 10 minutos puede convertirse en una montaña.

Hay varios mecanismos que pueden explicar esta dificultad:

Disfunción ejecutiva: Cuesta organizar los pasos, tomar decisiones, empezar una actividad. Sabemos exactamente lo que tenemos que hacer, pero no conseguimos ponernos en marcha.

Abulia: Disminuye la iniciativa para actuar No significa necesariamente que no queramos hacer algo, sino que nos cuesta transformar la intención en acción.

Fatiga mental: Actividades aparentemente pequeñas consumen mucha energía porque requieren un esfuerzo consciente constante.

Sobrecarga de decisiones: elegir que ropa ponerse, qué cocinar, puede generar un bloqueo. Cuantas más opciones tenemos, más difícil resulta decidir

Alteración del estado de ánimo: la depresión puede producir apatía, lentitud, y falta de energía; la ansiedad puede provocar evitación y bloqueo

Problemas de atención: cuesta iniciar tareas poco estimulantes, mantener la concentración, o cambiar de una actividad a otra.

Algunos tratamientos psiquiátricos pueden producir somnolencia o enlentecimiento y aumentar estas dificultades.

Saber que hay mecanismos que explican estas dificultades, ayudan a entender mejor porque nos ocurre y no nos sentimos tan mal, cuando nos ocurre.

Tenemos diferentes estrategias o técnicas para superar estas dificultades, que nos ayudan a pasar del pensamiento a la acción, especialmente cuando tenemos apatía, abulia o problemas con las funciones ejecutivas.

Es importante tener en cuenta, que no siempre necesitamos tener ganas para empezar a hacer algo. Comenzar una acción, aunque sea pequeña, nos ayuda a que aparezca la motivación.

Otra manera de actuar es pensar que vas a empezar aunque no sea necesario acabar esa actividad que empiezas, pero al menos ya has dado un paso.

Una técnica diferente puede ser la de los 5 minutos, usas un temporizador y haces una actividad durante 5 minutos.

Para iniciar una actividad, también podemos usar la estrategia de contar hacia atrás 5 segundos y empezar sin pensarlo más.

La técnica del acompañamiento también es muy útil, es hacer la actividad que has decidido habiéndola explicado a alguien anteriormente y que te acompañe, presencialmente o no.

Para evitar tener que decidir entre demasiadas alternativas, podemos reducir la decisión a dos opciones y así no lo tendremos tan difícil.

Podemos usar también el si… entonces. Si realizo tal cosa entonces me premiaré con tal otra.

A mi personalmente me funciona muy bien, crear fechas artificiales donde me pongo un limite para dejar de procrastinar y entonces realizar aquello que debería hacer.

Otra cosa que realizo con asiduidad es hacer listas de tareas, de cualquier cosa, si lo veo apuntado, puedo realizarlo con mayor rapidez, después tacharlo y eliminarlo de mi mente.

Puchu







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