Extraída de: https://www.aarp.org/espanol/salud/enfermedades-y-tratamientos/info-2022/como-se-siente-tener-depresion.html
La casa abrió su puerta y su soledad, enorme en aquel momento, para él. Su puerta literalmente, y su soledad porque sus dueños, sus padres, celebraban sus bodas de oro allá por las islas griegas. Se oyó decir por algún sitio que siempre que había movida, se iban, por algún otro qué siempre que se iban... la había, qué no es lo mismo. Pero eso ya es otro cantar. Cinco días sólo, cuatro plantas de entorno seguro donde refugiarse. Sólidas paredes, buenos cimientos y, a pesar de todo, cierto optimismo en el ambiente. Cinco días para reflexionar, cinco para recuperarse hasta que llegasen de vuelta de su viaje, luego ya se vería por donde tirar.
De entrada al salón, Casandra, parca y seria, le leyó las normas e instrucciones que debía saber y respetar durante los próximos días. Era la pequeña, pero claramente jugaba en otra liga. Joven Aunque Sobradamente Preparada. Nunca creyó que lo supiese, ni siquiera que lo imaginase, pero la envidiaba (y la adoraba). Esa seguridad, al menos aparente, el digo y hago, el empuje... Ariana de nacimiento, cómo él mismo, y digna representante, también cómo él, de su casa celeste. Luego, se quedó solo, y siguió recordando. Por supuesto que recordó los buenos momentos. Recordó por ejemplo la ciudad, la vibrante y enorme ciudad. La luz diurna, el esplendor, y la nocturna un relámpago de neón... Y los días en moto. Aquella preciosa moto azul, pequeñita, pero tan finamente 'preparada' que cogía, si le estrujabas, 120 fácil. Tanta fuerza tenía su motorcito, qué más de una vez estuvo a punto de dejarla caer en el asfalto, tras de si al salir de un semáforo. Por suerte eso es algo que nunca pasó; siempre se agarraba. Locuras que sólo se hacen cuando se es joven, y más aun sabiendo, como sabía ahora de la fragilidad de su pierna. Lo sabían, claro que lo sabían, pero les dio igual. Sólo quiso enseñarle el mundo que no había visto más que en fotografías ajenas. Enseñarle la vida.
Jorge Blanco
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